Nuestros orígenes

La FACC, se funda en octubre de 2010, por Carmen García Mateo, que tras vencer un cáncer y observar como otros pacientes de su entorno no lograban el mismo resultado valoró la importancia de tener un buen consejo médico tras un diagnóstico acertado. Palabras suyas son: En esos primeros momentos, tras el diagnóstico de un cáncer, se produce una desorientación tanto del paciente como del entorno familiar que puede llegar a incapacitar. Encontrar el consejo de los mejores equipos humanos y técnicos, que ayuden a enfocar el tratamiento de una manera adecuada fue, estoy segura, lo que ha hecho que esté curada.

Sus inquietudes las comentó con amigos, algunos médicos y juntos decidieron poner en marcha la fundación con la voluntad de contribuir a que cada paciente, diagnosticado de cáncer, pueda contar, por un lado con la información mas actualizada y el asesoramiento más adecuado en esos primeros días tan importantes tras haberse diagnosticado la enfermedad, y por otro con la colaboración y apoyo de un equipo de personas que solo busquen el bienestar del paciente y de sus familiares.

Carmen y su equipo de amigos decidieron poner fondos personales para poner en marcha esta Fundación que inicia su andadura en noviembre de 2010 con la colaboración de un grupo de expertos en diferentes especialidades médicas.

Se ha pedido colaboración a expertos de diferentes especialidades que de manera desinteresada ayudan a las personas que colaboran con la Fundación. Todos los fondos recaudados se destinan a los fines de la fundación que son ayudar a los pacientes a obtener el mejor proceso diagnóstico y terapéutico posible en cada tipo de tumor.